LA RISA,UNIVERSAL Y HUMANA

En los años 60 del XX un psiquiatra llamado William F. Fry, de la Universidad de Stanford, empezó a estudiar las consecuencias de la risa en el cuerpo y en la mente, con ello dio lugar a una nueva ciencia que se denominó: gelotología.

La risa, además de ser un fenómeno biológico también tiene sus aspectos sociales, culturales, psicológicos, etc, y, por tanto, es muy importante saber más sobre este fenómeno que es “casi” exclusivamente humano. Aunque parece que algunos primates tienen algo parecido a la risa.
Cuando nacemos los bebés tienen solamente la risa y el llanto para expresar sus necesidades. Con la risa expresan bienestar, satisfacción…, y con llanto frustración, hambre o sueño.
 
La risa es pues un acto natural, viene “instalada” en el cuerpo humano desde que nacemos.
Según un estudio de la Universidad de Ontario, indica que los adultos nos reímos unas 18 veces al día, mientras que los bebes multiplican esta cifra hasta cinco veces.
No siempre que nos reímos es por algo que nos divierte. Hay muchos tipos de risa. Puede haber risa de nervios, de tensión, de relajación cuando hemos pasado por un momento de mucho estrés, está la risa cruel o la risa sarcástica, la ensayada, la simulada, la inducida por drogas o alcohol o la patológica.
Pero quizás la más importante, y la más agradable, sea la risa positiva, producto de algo divertido o de algo que te gusta (una broma, el encuentro con alguien que nos hace felices…). Esta tiene un componente social. Esa es la que de verdad tenemos que fomentar.
La risa de la alegría, de la ilusión de la diversión se produce por algo que nos sorprende, que sea extraño, incluso ilógico o absurdo, la exageración, la ridiculización de otra persona o de nosotros mismos (esto muy positivo por otra parte), las cosquillas o la celebración de haber conseguido algo, por ejemplo.
 
La risa está muy relacionada con la felicidad del momento y por tanto de la relación con los demás.
La risa es además muy contagiosa porque parece que cuando escuchamos reír a alguien y sentimos estas carcajadas se activan unos procesos neuronales en nuestro cerebro que hace que responda automáticamente. No sabemos quizás de que se ríe la otra persona, pero nosotros respondemos de una manera empática, como un espejo, y esto provoca que se vaya contagiando y cuantas más personas más se contagia. Una especie de efecto dominó. Cuando una persona se ríe, nos entran ganas de reírnos a nosotros también.
 Así, muchos humoristas, por ejemplo, saben que cuanta más gente hay en una sala más efecto tienen sus bromas. Porque cuanta más gente haya, más efecto provocaran las risas.
 La risa es universal, nos reímos igual en todas partes del mundo. Lo que no es igual es de qué nos reímos porque cada cultura tiene sus patrones, sus marcos mentales, también cada lengua tiene sus lógicas, hay muchos chistes y bromas que están preparadas a partir de aspectos lingüísticos.
Cada cultura se ríe de sus cosas o tiene sus patrones de conducta. Por tanto, si a nosotros, aunque dominemos una lengua no nos hace reír lo mismo que a los hablantes de esta lengua pues realmente no conocemos a fondo esa cultura. De hecho se dice que cuando te ríes de los chistes que hacen los hablantes nativos de una lengua es realmente cuando dominas esa lengua y esa cultura.
La risa es un factor importante de socialización porque nos reímos también cuando vemos a alguien que le encontramos por la calle e intercambiamos un saludo y nos reímos o cuando nos vamos o simplemente queremos ser cordiales porque la simpatía es la habilidad para relacionarnos con los demás y divertirnos al mismo tiempo o sea que sí que está en estas relaciones sociales agradables.
La actitud de diversión es absolutamente necesaria porque genera “buen rollo” entre nosotros. En una familia es importante reírse, es agradable, te lo pasas bien, te relajas, rebaja las tensiones.
 
Se ha demostrado que las parejas que se ríen conjuntamente duran más por tanto se trata de buscar actividades que nos permitan también compartir estas risas.
Nos reímos todos, hombres y mujeres, lo que pasa es que solemos reírnos de cosas distintas. Hay estudios también que nos dicen que el sentido del humor es distinto entre hombres y mujeres porque a veces no nos hace gracia la misma cosa. Eso es un tema cultural, de sexos, de edad, de conocimientos, del entorno que tenemos.
 De lo que se trata es de conseguir las risas diarias, por lo menos provocar unas risas aunque sea de simpatías, tener el buen tono y el buen humor para provocar unas risas de cordialidad, aunque no nos cuenten un chiste, especialmente en los primeros encuentros.
 

LA RISA EN NUESTRO CEREBRO

El cerebro humano tiende a la felicidad, busca la felicidad y tiende a ser feliz constantemente. Aunque tengamos razones para sentir tristeza o angustia, por ejemplo, nuestro cerebro siempre va a ir en busca de la felicidad.
La risa activa más de 400 músculos en nuestro cuerpo, desde la boca hasta el abdomen y contrae hasta 50 músculos, propiciando cambios en nuestra expresión facial.
Químicamente la risa segrega hormonas que dan placer por eso existe la risoterapia que es muy útil para relajarte, pero también para trabajar en motivaciones de equipos porque hace que reduzcamos cortisol que es la hormona del estrés y en cambio produzcamos endorfinas y eso hace que sea un acto placentero. Con esto conseguimos evitar situaciones de tensión, de angustia, de depresión, etc. Es muy interesantes los efectos desde el punto de vista psicológico que tiene.

BENEFICIOS DE LA RISA

Los beneficios de la risa han sido científicamente probados por investigadores de todo el mundo y son múltiples, aquí enumeramos algunos de ellos.
1: alivia el dolor. La risa es un potente analgésico natural que ayuda a calmar el dolor. Muchos estudios han demostrado que la risa a carcajadas provoca la segregación de endorfinas, sustancias químicas que provocan un estado de bienestar y alivian el dolor.
2: reduce el estrés y la ansiedad. El estrés y la ansiedad son reacciones fisiológicas bastante habituales en nuestro ajetreado día a día. Las endorfinas que se generan cuando reímos nos ayudan a entrar en un estado de bienestar, lo que contrarresta los efectos del estrés, cancela nuestras emociones negativas y nos ayuda a ver el lado positivo de las situaciones adversas.
3: reduce el riesgo de problemas cardiovasculares. Para las personas con problemas de corazón o tensión elevada reir todo lo que puedan es un gran beneficio. Cada vez que nos reímos nuestro vasos sanguíneos se dilatan y contraen al ritmo de la carcajada. Uno de los principales investigadores en este campo, el profesor Michael Miller, dice que es posible que la función de la risa sirva para reforzar y mantener sanos los vasos sanguíneos para evitar problemas cardiovasculares.
4: reír te hace más atractivo. Muchos estudios demuestran que tanto hombres como mujeres se sienten atraídos por personas con sentido del humor que ríen fácilmente y que les hacen reír.
5: es beneficiosa para el sistema respiratorio. Cada vez que reímos a carcajadas nuestros pulmones se llenan de aire y se vacían por completo ayudándonos a regular la respiración y hacer una limpieza de los gases residuales de su interior. Es tan eficaz que ya existen muchas terapias de risa para personas que tienen desórdenes respiratorios, como el asma.
6: hace más resistente al sistema inmunitario. El sistema inmunitario o inmunológico es el que protege a nuestro cuerpo de enfermedades cancerígenas, virus, bacterias y otros problemas de salud. Por increíble que parezca, la risa puede ayudar a mejorar nuestro sistema inmunitario creando anticuerpos y potenciando células como los leucocitos que se encargan de evitar tumores.
7: te ayuda a socializar más fácilmente. Reír nos ayuda a conocer gente, caer mejor y sentirnos más cómodos en muchas situaciones sociales. La risa además refuerza los lazos con nuestros amigos y familiares. El buen sentido del humor es altamente importante como competencia social.
8: es como hacer deporte. El psiquiatra William Fry, que estudió durante más de 25 años los efectos de la risa en las personas, demostró en diversos estudios que tres minutos de risas intensas son equiparables a diez minutos aeróbicos.

LA RISA, LA MEJOR TERAPIA

Definitivamente, la risa nos hace sentir bien y nos acerca a los demás porque es una respuesta natural a los estímulos externos.
 
La risa es una descarga emocional que conlleva en sí misma una reacción psicofisiológica.
Físicamente, la risa nos hace contraer enérgicamente el diafragma y a la vez emitir vocalizaciones silábicas repetitivas a través de los órganos fonadores produciendo ese sonido particular que identificamos como risa.
Las contracciones que nos provoca la risa hacen además que el rostro adquiera unas formas de expresión determinada que hace que se activen hasta 50 músculos faciales, especialmente alrededor de la boca, incluso provocando a veces la secreción lacrimal.
Pero la risa no sólo actúa sobre la cara sino que pone en movimiento alrededor de 300 músculos diferentes de todo el cuerpo, es decir, intervienen, además de la pared abdominal, el cuello, la cabeza, la espaldas, los brazos, las piernas, las manos, etc.
Pero no sólo eso. Con el movimiento corporal asociado a la risa se generan también una serie de cambios neurofisiológicos tanto respiratorios como circulatorios así como reacciones placenteras comparables al orgasmo.
Ya desde la antigüedad, sin tener constancia científica todavía, a la risa se le atribuían influencias positivas sobre el cuerpo, y que un estado de ánimo alegre, por ejemplo,era más proclive a una sanación. Más tarde, los expertos recomendaban la risa como ejercicio terapéutico, y el propio Sigmund Freud, en el siglo XX, atribuyó a la risa el poder de liberar al cuerpo de energía negativa.
De la risa espontánea o positiva, aquella que surge de forma natural como reacción a las emociones humanas tales como la alegría, la diversión o el humor, es de la que pretende ocuparse la risoterapia.
La risoterapia es una técnica psicoterapéutica, no una terapia en sí puesto que no cura enfermedades, que mediante la risa intenta generar beneficios mentales y emocionales en los participantes. Puede llevarse a cabo en grupo o individualmente.
Nuestro cerebro no distingue la risa natural de la ensayada, por eso, la técnica de la risoterapia se basa en combinar ejercicios y actividades en los cuales una persona, o grupo de personas, esto último mayormente recomendado por los expertos, sean capaces de llegar a un sentimiento de desinhibición a través de la risa experimentando a la vez un buen estado físico, emocional y psíquico mientras que se practica.
La finalidad última de estas sesiones es que se salga de estas actividades con la sensación de optimismo, positivismo y satisfacción con nuestras vidas.
Los beneficios han sido probados en muchas ocasiones contribuyendo a mejorar la calidad de vida y las competencias sociales del individuo.
La risa oxigena la sangre y masajea el diafragma, donde acumulamos muchas tensiones, así que disfrutamos riendo. Además, la risa fomenta la colaboración y la cohesión social porque une a las personas, nos hace más creativos porque nos relaja y nos abre nuevas perspectivas.La risa es el triunfo de la vida sobre la tristeza y la resignación.
Sin embargo, podemos perder la capacidad de reír. De hecho, los adultos ríen de media mucho menos que los niños. Cuando te ríes, aunque sea de una forma mecánica inducida por la risoterapia, te contagias de buena parte de los beneficios de la risa.
Hay innumerables técnicas, ejercicios y trucos sencillos de risoterapia para practicar por adultos o niños, pero también sirven para reír, contar chistes, cosas graciosas, ver películas cómicas y un largo etcétera.

TÉCNICAS DE RISOTERAPIA Y EJEMPLOS DE ELLO

Como hemos comentado anteriormente la risoterapia se centra en la risa espontánea y en la risa ensayada, las cuales el cerebro no es capaz de distinguir. Ambas se asocian a beneficios similares en la salud.
Existen muchos tipos de ejercicios o dinámicas de risoterapia. A continuación, nos centraremos en algunas de ellas.
Para empezar, tenemos el ejercicio de hacer muecas en círculos. Este ejercicio consiste en que el primero del grupo muestre su mueca más extravagante al compañero que tenga a su lado, que el siguiente compañero repita la acción con el compañero que tenga a su lado y así sucesivamente. De este modo conseguiremos hacer reír a nuestro compañero, y como sabemos la risa es contagiosa, de modo que contagiaremos la risa a todos los compañeros.
En segundo lugar, tenemos la dinámica del espejo. Esta dinámica la podemos practicar tanto individualmente como en grupo. Si te encuentras solo, ponte delante de un espejo y haz una mueca o sonríe. Haz el esfuerzo de sonreír. Seguro que de un momento a otro esa sonrisa no será forzada o conseguirás reírte contigo mismo de la mueca que acabas de hacer. En el caso de que estemos practicándolo en grupo, nos pondremos en parejas, uno enfrente del otro. Haremos la misma dinámica, primero un compañero y luego nos cambiaremos los roles.
En tercer lugar, tenemos el ejercicio de las cosquillas. No cualquiera puede resistirse a las cosquillas, de modo que es un ejercicio bastante efectivo. El ejercicio consiste en ponernos en una fila, uno detrás del otro y le haremos cosquillas a la persona que se encuentra delante nuestro. De este modo, las cosquillas desatarán una reacción cerebral provocando la risa. Las partes del cuerpo más asiduas a provocar las cosquillas suelen ser, por ejemplo: las axilas, las plantas de los pies o el cuello.
Otra de las dinámicas para practicar en grupo es la risa contagiosa. Es necesario practicar el ejercicio con un grupo de personas, cuanto más mejor. Un participante tendrá que ponerse delante de los demás y empezar a reírse tan fuerte como pueda, imaginándose que le han contado la mejor broma de la historia. Al poco rato, se darán cuenta de que los espectadores empezarán a reír también sin saber por qué. Es el efecto de la risa contagiosa.
Por último, pero no menos importante tenemos la dinámica del teatro de las risas. Esta dinámica se llevará a cabo en grupo. Formaremos grupos de 4 o 5 personas, dependiendo de los participantes que haya. Cada equipo tendrá que inventarse una escena teatral en la que todos los miembros del grupo tendrán que participar. La única condición de la escena es que no podrán hablar normal, tendrán que usar las siguientes sílabas: ja, je, ji, jo y ju. Cada sílaba estará asociada a una idea, de este modo la silaba ja se utilizará con un motivo de felicidad, la sílaba je se utilizará para realizar preguntas, la sílaba ji cuando se quiera actuar de una manera tímida, en cambio la sílaba jo expresará enfado y, por último, la silaba ju expresará tristeza.
Cuando todos los grupos tengan clara la escena que quieren representar, actuarán delante de los demás grupos y las risas estarán aseguradas.
Existen muchos tipos de ejercicios y dinámicas, estos son solo varios ejemplos de ellos, pero existen muchos más, tendremos que elegir el que más nos guste o con el que más a gusto nos podamos sentir.

COMO FOMENTAR LA RISA EN MOMENTOS DIFÍCILES

Vivimos en una situación en la que las malas noticias son el pan de cada día y en los que reír cada vez es más difícil. Por lo que a continuación os vamos a dar varios tips para que podáis sonreír en esos momentos difíciles, cuando no nos apetece hacerlo.
-Empieza el día con una sonrisa. No sabes nunca lo que te deparará, ósea que lo mejor es empezar con energía y con una sonrisa.
-Busca personas afines a ti que te ayuden a reír.
-Aceptar las situaciones y empezar a pensar de manera positiva. Tenemos que aceptar las situaciones difíciles que nos vengan, y afrontarlas con decisión.
-Ocupa tu tiempo libre practicando actividades que te gusten y que te ayuden a soltar endorfinas. Puedes practicar deporte, salir a correr, apuntarte a algún curso formativo, ir al cine a ver una comedia… Son miles las opciones que existen para ocupar el tiempo libre y, además, reírse.
-Pon en práctica algún ejercicio de risoterapia que te hemos explicado anteriormente. Existen muchos ejemplos, los cuales puedes practicar solo o en grupo y se pueden amoldar a distintas situaciones.
Sabemos que en los momentos difíciles lo último que pensamos es en sonreír. Pero hacer un esfuerzo para reírnos y ser felices es importante. Es importante sacar el lado positivo de las cosas negativas. Si conseguimos sonreír una vez, las siguientes veces será más fácil provocar esa risa, y como hemos comentado anteriormente, el cerebro no distingue de la risa espontanea a la risa ensayada. De modo que, si provocamos la risa, conseguiremos el mismo efectivo que si sería espontaneo.
En resumen, la risa es un elemento que se empezó a estudiar en el siglo XX pero que siempre ha estado presente en nuestras vidas. Nos ayuda a ser más felices, tiene muchos beneficios para la salud y además existen multitud de ejercicios y dinámicas para poder fomentarlo cuando sentimos que lo último que queremos es reinos. Es la mejor terapia.
Ahora la decisión la tienes que tomar tú, está en tus manos. Ponle actitud, se feliz, sonríe y de la misma forma conseguirás hacer sonreír a los que están cerca de ti.

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